La desarrolladora de negocio de Helmut Fischer México, Rebeca Chong, es especialista en control de calidad y análisis instrumental, impartiendo conferencias y pláticas sobre cataforesis, pintura en polvo y sistemas duales.
Rebeca ¿Cuáles han sido los principales retos que has enfrentado como mujer en esta industria y cómo los has superado?
Uno de los mayores retos ha sido la persistencia de estereotipos de género en sectores tradicionalmente dominados por hombres, como el industrial y tecnológico. Sin embargo, en mi experiencia, la clave ha sido demostrar, mediante resultados concretos, la capacidad de contribuir a la innovación y a la eficiencia operativa.
En el caso de la medición de recubrimientos, por ejemplo, he tenido el privilegio de participar en proyectos de implementación de tecnologías avanzadas en aplicaciones críticas (Defenece, Aeroespace) permitiéndome no solo ganar experiencia sino la confianza del sector. Mi enfoque ha sido siempre una combinación de experiencia técnica y habilidades comerciales, respaldadas por una sólida formación en análisis de mercado y un liderazgo orientado a la eficiencia.
¿Has notado algún cambio en la percepción y participación de las mujeres en el sector a lo largo de los años?
A lo largo de los años, he observado un cambio significativo en la percepción de la participación femenina. Hoy en día, las mujeres son reconocidas no solo por sus habilidades técnicas, sino también por su capacidad de gestionar equipos diversos y promover la innovación. Por ejemplo, según un informe de McKinsey & Company, las empresas con mayor diversidad de género tienen un 25% más de probabilidades de obtener rendimientos por encima del promedio en su industria.
Esta tendencia se está consolidando en sectores como la electrónica y los semiconductores, donde la innovación es clave. En mi caso, la colaboración constante con equipos multidisciplinarios ha permitido crear espacios de liderazgo equitativos, acelerando la adopción de tecnologías avanzadas en mercados clave como el mexicano.
¿Qué oportunidades consideras que ofrece esta industria para el crecimiento profesional de las mujeres?
La industria ofrece un enorme potencial para las mujeres, especialmente en áreas como los acabados superficiales, calidad y sostenibilidad. Con el mercado global de recubrimientos proyectado en más de 20 mil millones de dólares para 2027, y un crecimiento en la demanda de tecnologías limpias, las mujeres están posicionadas para liderar en innovación. Este entorno favorece a las mujeres que buscan impulsar la calidad y competitividad en sectores clave como el automotriz y aeroespacial.
¿Qué tipo de apoyo o programas crees que podrían fomentar una mayor inclusión de mujeres en el sector de acabados superficiales?
Fortalecer la inclusión requiere programas de mentoría técnica, alianzas con universidades y pasantías especializadas. Según estudios, las empresas con mayor diversidad de género tienen un 25% más de probabilidad de superar a sus competidores. La visibilización de mujeres líderes y el respaldo de asociaciones como Women in Finishing en México son clave para desarrollar talento femenino e impulsar un cambio sostenible en la industria.
¿Has tenido alguna mentora o figura inspiradora dentro de la industria? ¿Cómo ha impactado en tu trayectoria?
Más que una figura única, he encontrado inspiración en mis clientas y en mis compañeras, no solo en Helmut Fischer México, sino en toda la organización. Su capacidad para combinar experiencia técnica con visión estratégica ha sido un apoyo invaluable, reforzando mi compromiso de seguir innovando y creciendo profesionalmente.
¿Cómo visualizas el futuro de las mujeres en el sector de acabados superficiales?
El futuro es prometedor. Con el crecimiento sostenido de la industria aeroespacial, automotriz y electrónica en el norte de México, proyectado en un 6% anual, veo a más mujeres liderando proyectos de innovación, promoviendo soluciones sostenibles y consolidándose como referentes en control de calidad y optimización industrial.
Más allá de eso, el progreso de las mujeres en esta industria no solo impulsa la diversidad, sino que beneficia a todos, incluidos los hombres, fomentando un entorno más dinámico, competitivo y preparado para enfrentar los retos tecnológicos del futuro.
