Su aplicación es ideal en piezas automotrices críticas, como rodamientos de rueda o discos de frenos y en componentes de gran tamaño o sensibles al calor
La tecnología de láminas de zinc, introducida en la década de 1970, ha evolucionado de forma constante para mejorar la protección anticorrosiva a largo plazo, la compatibilidad ambiental y la funcionalidad adicional. Este sistema, basado en protección catódica, es ampliamente utilizado por fabricantes de componentes de acero, especialmente en piezas metálicas pequeñas como tornillos y resortes procesados a granel.
Tradicionalmente, el recubrimiento requiere curado en horno a temperaturas cercanas a 200 °C para lograr su máximo desempeño; sin embargo, ciertas piezas sensibles al calor o con geometrías complejas no pueden someterse a este proceso, lo que ha impulsado el desarrollo de tecnologías de curado a temperatura ambiente.
En este contexto, la empresa Dörken desarrolló el recubrimiento de láminas de zinc DELTA-PROTEKT® KL 170 RT, que endurece a temperatura ambiente y mantiene una alta protección catódica contra la corrosión. Esta solución elimina la necesidad de hornos, reduce el consumo energético y mejora la huella de CO₂, además de prolongar la vida útil de los componentes y disminuir los costos de mantenimiento.
Su aplicación resulta ideal en piezas automotrices críticas —como rodamientos de rueda o discos de freno— y en componentes de gran tamaño o sensibles al calor. Con procesos más sostenibles, eficientes y flexibles, la tecnología de láminas de zinc se consolida como una alternativa clave para la protección anticorrosiva de largo plazo en la industria moderna.
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