Uno de los pasos más importantes para obtener superficies perfectas, ya sea en un recubrimiento o un acabado, es claro está la limpieza. Y es que al momento de iniciar con los procedimientos de manufactura, el sustrato posee en su superficie diversos elementos que requieren su eliminación.
Estos son:
- Grasas o aceites
- Óxido
- Polvo
- Pinturas o pigmentos
- Escamas del propio sustrato
El sustrato también requiere, si se piensa recubrir, de una superficie que mejore la adhesión, puede ser una pintura, galvanizado, cromado, niquelado entre otros ejemplos.
Tipos de decapado
Algunas de las técnicas más comunes se basan en procedimientos químicos, mecánicos, térmicos y electroquímico.
Decapado químico
Se utilizan ácidos o soluciones alcalinas para eliminar grasas o aceites, óxidos y restos de pintura. Los más comunes son el ácido clorhídrico, sulfúrico y fosfórico entre otros, dependiendo del metal y también se combinan acorde al proceso requerido.
En el caso de las soluciones alcalinas (decapado cáustico) podemos mencionar el hidróxido de sodio (sosa cáustica) y el hidróxido de potasio como las opciones más comunes a la hora de limpiar las superficies. Su uso, como en todos los procesos, requiere especial atención a la seguridad del personal.
Decapado mecánico
Los métodos más conocidos son el shot blasting o granallado, sand blasting; uso de cepillos metálicos y el lijado. Los dos últimos tienden a ser usados en procesos planos dado su limitado alcance en piezas con muchos ángulos y hendiduras.
Decapado electroquímico
Es la técnica más precisa dada su capacidad para generar superficies más uniformes y brillantes. El proceso utiliza corriente eléctrica para limpiar superficies metálicas de óxidos y residuos con un alto control, como en componentes electrónicos o quirúrgicos. Es ideal para el acero inoxidable y limpieza de soldaduras.
Decapado térmico
El decapado térmico por pirolisis es un proceso industrial que utiliza calor para descomponer pinturas, barnices y otros recubrimientos en piezas metálicas robustas, mediante la cocción en un horno a alta temperatura ( 400-550 C) en ausencia de oxígeno.
Es ideal para la recuperación de las piezas pintadas fuera del estándar y para el mantenimiento de los herramentales de pintura como racks, jigs, rejillas, ganchos, entre otros, así como la recuperación de sus componentes, que se ensucian durante las operaciones de tratamiento. Normalmente se complementa con un granallado para retirar las cenizas.
Cada método de decapado tiene sus ventajas y retos, como temas de seguridad, personal necesario e inversión necesaria. La elección dependerá del sustrato a trabajar y los requerimientos de cada objetivo.
Con información de La Revista del Color México
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