Con más de diez años de experiencia en esta industria, desde 2022 forma parte de KOCH Finishing Systems, brindando acompañamiento técnico-comercial, atención especializada y soporte en refacciones y servicios para líneas de pintura y anodizado, con la convicción de que la participación femenina transforma positivamente la manufactura.
Brenda ¿Cuáles han sido los principales retos que has enfrentado como mujer en esta industria y cómo los has superado?
Uno de los mayores retos ha sido abrirme paso en un sector históricamente dominado por perfiles masculinos, especialmente en áreas técnicas como proyectos, compras y venta de refacciones. Al iniciar mi trayectoria como Site Assistant PFS y posteriormente en Project Management en Dürr, enfrenté situaciones donde debía demostrar doblemente mi conocimiento y criterio técnico para ganar credibilidad.
He superado estos retos a través de preparación constante, comunicación clara y una fuerte orientación al cliente. Además, asumir roles diversos, desde operaciones hasta compras y ahora ventas de refacciones y servicio en KOCH, me permitió construir una visión integral del negocio y consolidar mi voz dentro del equipo.
¿Has notado algún cambio en la percepción y participación de las mujeres en el sector a lo largo de los años?
Sí, definitivamente. Cuando ingresé a la industria en 2015, la presencia femenina en posiciones técnicas o de campo era muy limitada. Con el tiempo he visto un cambio tangible: hoy hay más mujeres ocupando roles en ingeniería, proyectos, calidad y ventas técnicas.
También noto una mayor apertura de las empresas para integrar equipos diversos y un creciente reconocimiento del valor que aporta la perspectiva femenina en procesos de negociación, gestión de proyectos y atención al cliente.
¿Qué oportunidades consideras que ofrece esta industria para el crecimiento profesional de las mujeres?
La industria de acabados es altamente técnica, global y en constante innovación. Esto abre oportunidades como:
- Especialización técnica en tecnologías de pintura, anodizado, e-coat o automatización.
- Desarrollo en gestión de proyectos, un área donde la organización y comunicación, fortalezas comunes en muchas mujeres, son clave.
- Crecimiento comercial, especialmente en empresas como KOCH, que combinan servicio técnico con soluciones a medida para los clientes.
Es una industria donde las mujeres pueden construir carreras de largo plazo y conproyección internacional.
¿Qué tipo de apoyo o programas crees que podrían fomentar una mayor inclusión de mujeres en el sector?
Considero clave impulsar:
- Mentorías formales entre mujeres con más experiencia y talento joven.
- Programas de visibilidad que destaquen casos de éxito femeninos dentro de plantas, proveedores y fabricantes.
- Capacitación técnica dirigida a mujeres, para disminuir la brecha inicial de entrada.
- Redes de networking como WIF Forum Latam, que conectan a profesionales y generan espacios seguros de colaboración.
- Políticas internas de igualdad, desde reclutamiento hasta oportunidades de liderazgo.
¿Has tenido alguna mentora o figura inspiradora dentro de la industria? ¿Cómo ha impactado en tu trayectoria?
Más que una sola mentora, he tenido la fortuna de trabajar con líderes, hombres y mujeres, que confiaron en mí desde mis primeros años en Dürr y posteriormente en KOCH. El estar expuesta a equipos multiculturales, proyectos complejos y clientes exigentes me permitió aprender observando: cómo tomar decisiones, cómo manejar situaciones críticas y cómo construir relaciones sólidas con el cliente.
Ese acompañamiento, incluso cuando no era formalmente una mentoría, ha marcado mi forma de trabajar y mi compromiso con seguir abriendo camino para las mujeres que vienen detrás.
¿Cómo visualizas el futuro de las mujeres en el sector de acabados superficiales?
Lo veo mucho más diverso, participativo y visible. Las nuevas generaciones llegan con más preparación técnica, y la industria está viviendo una transición hacia la automatización, sostenibilidad y digitalización, áreas en las que las mujeres están participando cada vez más activamente.
La industria reconozca que la diversidad no es un tema social, sino un motor de innovación y competitividad.
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