La línea integra pinturas que funcionan a menores temperaturas en colaboración, un diseño compacto de las instalaciones, así como nuevas tecnologías de aislamiento y reciclaje del aire
La empresa japonesa Yamaha Motor Co., Ltd. anunció la puesta en marcha de su nueva línea de pintura CN1 en su planta principal de Iwata, donde desde el pasado 20 de febrero comenzó el recubrimiento de tanques de combustible para motocicletas. Este sistema marca un hito en la industria al convertirse en la primera línea de pintura de producción masiva totalmente eléctrica para este tipo de productos, eliminando el uso de combustibles fósiles en todas sus etapas.
A diferencia de los procesos convencionales, que requieren combustibles fósiles para tareas como el calentamiento de pinturas, el acondicionamiento de cabinas y el horneado y secado de piezas, la línea CN1 opera completamente con electricidad. Esto ha sido posible gracias a la integración de diversas innovaciones tecnológicas, entre ellas el desarrollo de pinturas que funcionan a menores temperaturas en colaboración con fabricantes especializados, un diseño compacto de las instalaciones, así como nuevas tecnologías de aislamiento y reciclaje del aire.
Además de su impacto ambiental, esta nueva línea introduce mejoras significativas en la manufactura, como la posibilidad de crear colores y acabados antes inalcanzables, la simplificación de procesos que reduce los tiempos de producción, y una mayor capacidad para manejar esquemas de alta mezcla y bajo volumen. También permite una mejor trazabilidad de componentes individuales y contribuye a generar un entorno laboral más cómodo. Esta iniciativa forma parte del Plan Ambiental 2050 de Yamaha Motor, que busca lograr la neutralidad de carbono en toda su cadena de suministro, con metas intermedias para alcanzar operaciones neutras en emisiones Scope 1 y 2 hacia 2035.
Con información de Yamaha
