El decapado y el pasivado son dos procedimientos distintos utilizados para asegurar la calidad y durabilidad del acero inoxidable. El decapado se aplica para eliminar la contaminación por hierro que puede presentarse cuando se emplean herramientas que no son de acero inoxidable o durante trabajos de soldadura.
Estas zonas suelen contener óxidos metálicos que pueden corroerse rápidamente si no se tratan. El proceso de decapado de acero inoxidable se realiza mediante una solución compuesta principalmente por ácido nítrico y ácido fluorhídrico, siendo este último el agente responsable de remover las partículas contaminantes de hierro.
¿Qué es el pasivado del acero inoxidable?
Por su parte, el pasivado es un fenómeno natural del acero inoxidable, pero puede acelerarse mediante el uso de ácido nítrico o cítrico. Este reactivo activa la superficie del material y favorece la formación rápida de una capa de óxido de cromo, responsable de la resistencia a la corrosión característica del acero inoxidable.
Como resultado, se obtiene una superficie homogénea y protegida. Entre las limitaciones de estos procesos se encuentra el tamaño máximo de los componentes o superficies que pueden ser tratados, dependiendo del equipo y las instalaciones disponibles.
Otro método más completo para la pasivación del acero inoxidable es el electropolishing o electropulido. Este método consiste en sumergir la pieza (que actúa como polo positivo) en una mezcla de ácidos, conectando el proceso a una corriente eléctrica. Este procedimiento es ampliamente utilizado en la industria de dispositivos médicos y aeroespacial.
Con información de La Revista del Color México
