La nueva tecnología reemplaza el aislamiento tradicional y combate un problema crítico en los sectores de petróleo y gas
Sherwin-Williams presentó un nuevo recubrimiento Heat-Flex Advanced Energy Barrier (AEB), diseñado específicamente para combatir la corrosión bajo aislamiento (CUI), un problema recurrente en las industrias petrolera y gasífera tanto en tierra como en plataformas marítimas. Esta condición ocurre cuando la humedad penetra y se acumula en la superficie externa de equipos aislados, representando un riesgo significativo para los activos, el personal y el medio ambiente.
El Heat-Flex AEB sustituye el voluminoso aislamiento mineral tradicionalmente utilizado en tanques de almacenamiento, recipientes de proceso y tuberías, los cuales requieren mantener el calor del proceso.
Este recubrimiento actúa formando una película gruesa de material aislante directamente sobre los equipos, conservando el calor a temperaturas operativas de hasta 177°C (350°F), con tolerancia a picos de hasta 204°C (400°F). Gracias a esta innovación, los activos pueden seguir operando eficazmente incluso en entornos extremos.
Uno de los beneficios clave de esta solución es que reduce significativamente la CUI, ya que los sistemas tradicionales tienden a absorber humedad, lo que disminuye su capacidad aislante y acelera la corrosión.
“Al desarrollar Heat-Flex AEB, era fundamental lograr que el recubrimiento pudiera retener el calor del proceso a temperaturas lo suficientemente altas como para prescindir del aislamiento tradicional, sin afectar la consistencia y el flujo de los materiales dentro de los equipos,” explicó Erik Dammen-Brower, químico investigador de Sherwin-Williams Protective & Marine. “La manipulación precisa de la molécula del recubrimiento y su formulación hizo posible esta sorprendente capacidad, con implicaciones importantes en la reducción de costos, huella de carbono y mayor eficiencia en diversas aplicaciones industriales.”
Además, el recubrimiento térmico ofrece claras ventajas en sostenibilidad: elimina la necesidad de fabricar, transportar y almacenar los materiales de los sistemas tradicionales, y al reducir la corrosión, prolonga significativamente la vida útil de los activos de acero, disminuyendo el impacto ambiental asociado a su reemplazo. También permite mantener la eficiencia térmica sin aumentar el calor del proceso.
En la aplicación típica del sistema, se coloca primero una capa de imprimación anticorrosiva sobre el acero preparado, seguida del recubrimiento aislante Heat-Flex AEB y, opcionalmente, una capa final de acabado.
Sherwin-Williams destaca que aplicar el Heat-Flex AEB es un proceso más rápido, seguro y sencillo en comparación con la instalación de sistemas de aislamiento convencionales.
Con información de Staff La Revista del Color México
