Primero, debemos entender que el interior de una caja es una de las partes más difíciles de recubrir. Es importante asegurarse de usar los ajustes electrostáticos adecuados. Si no estás seguro de cuáles son, consulta el manual de operación.
A continuación, verifica que estás utilizando la boquilla correcta para recubrir el interior de la caja. Lo más recomendable es usar una boquilla ranurada o de aspersión plana.
También debemos considerar la distancia objetivo de la pistola de aspersión:
Para las esquinas y uniones internas, la distancia ideal es de 2 a 4 pulgadas.
Para las superficies planas, conviene alejarse un poco más, a 1 o 2 pulgadas adicionales, para lograr una mejor cobertura.
Otro punto clave es la ruta de aplicación del polvo. Para obtener el mejor desempeño, comienza por las áreas más difíciles, iniciando con las uniones superiores e inferiores, luego continúa con las esquinas del fondo. Una vez cubiertas esas zonas, procede a recubrir las superficies planas para lograr una cobertura uniforme.
Y por último, el mejor rendimiento se obtiene al trabajar despacio, permitiendo formar el espesor de película adecuado.
Así es como se logra un recubrimiento eficiente en el interior de una caja.
Con información de la Chemical Coaters Association International (CCAI).
